De mujer–margen a mujer–CENTRO

Las mujeres rara vez somos el centro de atención.
Rara vez nuestras historias importan.
¿Cómo atraemos la atención a nuestros asuntos?
¿Cómo lo hacemos para que ahora sí se nos escuche?
Roxane Gay

La voz de las mujeres en (el) CENTRO

Según explica Mary Beard, la voz de las mujeres ha sido silenciada y la esfera pública ha sido dominada y controlada por los hombres desde los inicios de la cultura occidental. En una escena crucial de la Odisea de Homero, mientras se desarrolla un banquete en el palacio de Ulises, Telémaco le dice a Penélope:

“Madre mía, marcha a tu habitación y cuídate de tu trabajo, el telar y la rueca, y ordena a las esclavas que se ocupen del suyo. La palabra debe ser cosa de hombres, de todos, y sobre todo de mí, de quien es el poder en este palacio.”

Con ello, la mujer queda relegada a los márgenes y al silencio; su único lugar es la esfera de lo privado (la alcoba, la cocina) y su único papel el de esclava (de los hombres). Sin embargo, este silenciamiento siempre encontró resistencia y la lucha femenina ha tenido específicamente el objetivo de desmantelar esta relación entre la esfera pública como dominio de los hombres y el linde de lo privado como espacio de las mujeres. El punto central del cambio feminista es el de darle voz a las mujeres, el de otorgarles un lugar en lo público, el de traer a las mujeres –y sus historias, sus asuntos, sus intereses– de los márgenes hacia el centro.

CENTRO nace precisamente del entusiasmo, el talento y la inquietud de una mujer en particular –Gina Diez Barroso– por generar un tipo de espacio inclusivo y en un ambiente de igualdad; por lo mismo, desde su génesis, nuestra institución ha brindado un lugar para que las mujeres puedan desarrollar al máximo su potencial creativo, ser partícipes activas de la sociedad e incorporar su voz a la esfera pública.

En ese sentido, varios miembros de la comunidad CENTRO participaron en la última edición de What a Woman, un ciclo de conferencias y eventos enfocados en poner a discusión los temas más relevantes para la mujer contemporánea. Gina Diez Barroso, nuestra presidenta, dictó una conferencia magistral sobre empoderamiento, mientras que Karla Paniagua –la coordinadora de la Especialidad en Diseño del mañana: escenarios y soluciones– presidió un workshop sobre técnicas creativas, y el equipo de Blackbot –conformado por Fernanda Rocha y Jonathan Álvarez– dio una plática sobre tendencias y estrategias del mundo digital. Además, considerando que What a Woman se llevó a cabo en el marco del Día internacional de la mujer (8 de marzo), aprovechamos para darle voz a las historias de varias integrantes de nuestra comunidad que han hallado en nuestra institución un lugar para transformarse de una mujer-margen a una mujer–CENTRO.

El poder de una y el poder de todas

A diferencia de lo que ocurría en la antigua Grecia, en donde lo público era delimitado por las fronteras de la polis, la esfera pública contemporánea tiene una extensión mundial y, por lo mismo, la lucha por darle voz a las mujeres se vuelve un asunto planetario. Debido a las transformaciones técnicas y cibernéticas de los últimos dos siglos, los temas más relevantes para las mujeres han dejado de ser locales para pasar a ser globales y pluriculturales. Justamente el claustro académico y el personal de CENTRO reflejan esta multiplicidad y diversidad inescapables. En el marco de este contexto, y mientras era estudiante de la Maestría en Guión, Clara Machado escribió un ensayo titulado “Critical Thinking: Tools for the Economic Empowerment of Women,” sobre la relación entre la corrupción y la brecha de género en América Latina. Debido al rigor y la vitalidad de su escrito, el cual representa inigualablemente el espíritu social y crítico de la Maestría, el texto fue ganador del concurso organizado por Alliance for Integrity y el W20, la filial femenil del G20. Como premio, Clara pudo representar a México al asistir y hacer valer su voz en la cumbre del W20 –celebrada en 2018 en Buenos Aires, Argentina– ante delegadas de más de una decena de países.

Precisamente en un contexto global en donde las interconexiones son inescapables, la práctica e industria del diseño no podían ser la excepción. En esta línea, el enfoque de la Maestría en Estudios de Diseño es transdisciplinario y busca un entendimiento de pensamiento contemporáneo y sus expresiones, generando una aplicación expansiva del proceso creativo. Tatiana Torrealba –egresada destacada de la Maestría– es entrepreneur en Casa Alba, un colectivo creativo diseminado en 6 ciudades alrededor del mundo que genera productos hechos a mano y sustentables en conjunto con artistas y artesanos de distintos países. Por lo mismo, los diseños son resultado de un trabajo pluricultural y colectivo, de un diseño comunitario.

Dicho eje de diseño en comunidad también ha sido importante para el arte textil de Andrea Bores, egresada la Licenciatura en Diseño Textil y Moda y actual asesora de tesis en el mismo programa. Su proyecto Tejiendo comunidad– derivado de su residencia en Casa Wabi, proyecto fundado por el artista Bosco Sodi– se basa en la solidaridad y el aprendizaje horizontal, por lo que mujeres de una localidad en Oaxaca la educaron en técnicas de tejido para elaborar redes de pesca, mientras que Andrea les mostró diversos métodos de teñido y transferencia de tintes. El resultado común del proyecto de co-aprendizaje fue una serie de bolsas diseñadas con base en la técnica del tejido local pero incorporando nuevos teñidos, mostrando que el diseño no tendría que ser individual pues el poder de crear de cada una siempre es menor que el poder de todas juntas.

Diseñando un mundo común

Una de las críticas más importantes al desarrollo moderno tiene que ver con la explotación desmedida de la naturaleza, la cual además se entrelaza con la explotación de las mujeres. En un esfuerzo por resarcir y reducir este daño profundo a la naturaleza y de modificar nuestra relación con todo lo que nos rodea, CENTRO se ha comprometido con la sustentabilidad, tanto arquitectónica (Certificación LEED) como educativamente. Por ejemplo, uno de los talleres de Educación Continua ha sido impartido por Jessica Ponce de León Castellanos, quien es diseñadora de ambientaciones verdes y es propietaria de Flor y Barro, una empresa que se especializa en el mantenimiento, la salud y el diseño de plantas. Con su taller de urban gardening, Jessica ha buscado generar conciencia respecto al cuidado, bienestar e importancia de las plantas en los espacios públicos y privados para el fomento general de la salud, educando en prácticas específicas para lograrlo en un contexto urbano que marginaliza o ignora estas posibilidades.

Regenerar la relación humana con la naturaleza no podría excluir el vínculo con los animales. Es en ese sentido en el que Jimena Biro –egresada y actual profesora de la Licenciatura en Diseño Industrial– fundó Canuto, una marca de accesorios para perros que tienen como ejes centrales la incorporación y difusión de técnicas artesanales mexicanas, así como el mejoramiento la situación vital de los perros de la calle enmarcando dicha problemática como un tema de salud pública. Mediante este objetivo dual, Jimena busca posicionar la artesanía mexicana en productos estéticos de alta calidad, mientras destina recursos a refugios y albergues para perros vulnerables. Lo anterior logra evidenciar inmejorablemente el engarce de tres ejes de la educación en CENTRO: la sustentabilidad ambiental, la conciencia social y el emprendedurismo creativo; todos ellos en favor del diseño de un mundo (nuevo) para todos, del diseño de un mundo común.

Mujeres dentro, fuera y CENTRO

Puesto que la filosofía de CENTRO se basa en entender la creatividad como catalizador de cambio e innovación, nuestra comunidad cuenta con mujeres que –dentro y fuera de nuestro plantel– están generando nuevas maneras de aproximarse a las diferentes esferas de acción humana. Jimena Martínez Parente –egresada de la Especialidad en Iluminación de interiores– ha logrado generar experiencias únicas mediante la creación de espacios estéticos originales fusionando sus intereses en el arte contemporáneo, la arquitectura efímera y las instalaciones lumínicas. Tanto en el prestigioso estudio de creatividad digital Quarso como de manera individual, Jimena ha llevado el conocimiento especializado en la iluminación de interiores que adquirió en CENTRO más allá de sus límites para aportar al mundo una manera insólita de presenciar y conceptualizar la combinación del arte multimedia, las instalaciones con luz y los shows visuales.

Sin embargo, la dialéctica del adentro y el afuera de CENTRO se complejiza al notar que las mujeres no sólo han aportado hacia el exterior, sino que también han sido fundamentales para su constitución y configuración interna y han dejado su huella –literalmente– en la identidad y los espacios que lo conforman. Antes de ser egresada de la Licenciatura en Comunicación Visual, Daniela Ramírez Carrillo formó parte del equipo que produjo la señalización del campus en Constituyentes. Siendo capaz de articular y relacionar el branding, el diseño y la comunicación, Daniela pudo formular visualmente lo que CENTRO significa y lo que representa. Siendo ahora profesora en la Licenciatura de la que egresó, además de ser coordinadora del taller de arquitectura Frida Escobedo, su marca en nuestra institución ya no puede ser borrada.

Precisamente hablando de borraduras, es difícil negar que, a lo largo de la historia, el trabajo de las mujeres ha sido sistemáticamente suprimido. Además de luchar por ser escuchadas en la esfera pública, las mujeres han batallado constantemente para que sus labores sean reconocidas en todos aspectos. CENTRO puede operar y ofrecer un espacio de economía creativa gracias al trabajo constante y permanente de mujeres en todas sus áreas. Nancy Arellano, que forma parte del personal operativo de la institución, lleva seis años siendo parte de la comunidad CENTRO y encargándose matutinamente de la alimentación nutritiva de todo el personal administrativo, mientras que en la tarde apoya en la cafetería. Gracias a su esfuerzo y al tiempo que pasa trabajando dentro de nuestras paredes, el corazón de nuestra institución sigue latiendo.

Gabriela Bastidas –quien forma parte del área de Desarrollo Institucional– permite que la economía creativa se sostenga, manteniendo en orden gran parte de los aspectos presupuestales del ala administrativa. Además, fue votada como la compañera más destacada del 2018 en su área, ya que su labor va más allá del orden administrativo y profesional en formas que, aunque es difícil o imposible cuantificar, merecen ser explícitamente reconocidas.

Igualmente complejo es cuantificar la cantidad de historias y de mujeres que han construido CENTRO a lo largo del tiempo. Como, por ejemplo, es inasequible la experiencia de la profesora de la Licenciatura en Cine y Televisión Ma. de los Ángeles Sánchez Gutiérrez, quien ha enseñado en nuestra institución desde su fundación. Ángeles decidió aplicar el cuidado que mostró como Directora de Acervos en la Cineteca Nacional en los estudiantes, ejerciendo como revisora incansable de todas las tesis y fungiendo como núcleo de CENTRO. Así como ella, hay muchas otras mujeres y muchas otras historias que contar; éstas son sólo unas cuantas migajas. Sin embargo, lo importante es recordar que –más allá del 8 de marzo– la mujer merece un espacio para hablar y ser escuchada. Toda mujer merece salir de los márgenes para tomar el lugar que se le ha negado pero que ya ocupa: el de una mujer–CENTRO.